Francisco Aguilar, Director : “Apostamos por un documental 100% honesto”

Francisco Aguilar, Director : “Apostamos por un documental 100% honesto”

El bus comienza su recorrido, el constante ruido de fábricas y construcciones ahora se transforman en colinas y arboles con un frondoso follaje. La imagen nos desvía del camino principal y se dirige hacia la costa, el camino es estrecho, casas y pastizales se alzan a ambos costados: así son Los Muermos. Es un pequeño poblado alejado de Santiago, un pueblo que puede proyectar un paralelismo solapado: construcciones de un ambiente donde aparentemente no sucede nada, pero sin embargo sucede demasiado, allí desarrolló su infancia Claudia Ancapán, actual matrona trans, sin saber que tan solo a cuarenta minutos de esa localidad vivió Francisco Aguilar, quien años después en su proyecto de tesis, documentaría a Claudia: sus anhelos, su vida y transición.

Hace frío en Santiago. Francisco viste de negro y sale a mi encuentro donde caminamos conversando hasta llegar al café que nos ha acogido por cerca de dos años. “Todo esto se me hace una situación familiar” comenta “Mientras se daba el espacio en que yo lograba tener mis cosas, leí mucho el diario de Claudia Ancapán, entrabas a google y estaba lleno de artículos, por lo que logré conocer o inferir distintos estados de su vida. No puedo evitar evocar ese momento” ambos nos contactamos por Facebook para esta nota.

“Bueno, la idea siempre estuvo en mente, fue mi proyecto de tesis. Fue un tiempo relativamente largo para poder tener a mi disposición los equipos necesarios. Recuerdo el primer encuentro y aun se me eriza la piel, Claudia había participado en programas, tenía una impronta distinta, pero me topé con la grata sorpresa de que ella es una persona muy humana y sencilla. Entre esto hay unas seis semanas en donde nos juntamos, me contaba de su vida, anécdotas y yo llenaba libretas tratando de recabar la mayor cantidad de información posible antes de grabar. Podría resumir esta primera etapa en que más allá de conocernos, por mi parte era atreverme a comenzar el proyecto” -cuenta Francisco- “Ahora que lo pienso, ella ha hecho risa de sus problemas, que no son menores, lo ha hecho para reivindicar su situación, dice que es multi discriminada: por ser trans, por ser mapuche y por ser pobre. No sé de dónde saca fuerzas, pero le da vueltas a la situación”. comenta con orgullo.

En su opera prima, el director Francisco Aguilar, nos pone a reflexionar sobre la delicadeza de los momentos, para explícitamente detenerse en la no ficción y mostrarnos la vida cotidiana. “Hay algo en particular que me emparenta con Claudia, ambos somos del sur y no es fácil vivir alejado y ser parte de la comunidad LBGTI. También hay un factor importante, que es generar confianza, puedes tener una idea grandiosa, pero si no hay confianza con la persona que estas exponiendo, claramente dirá que no” señala el director.

Una película documental, puede abarcar muchas temáticas incluso podríamos referirnos a toda una humanidad, pero, Aguilar como documentalista se aleja de los dramas épicos, para poner su retina en el día a día de la protagonista.

“Bueno, la sociedad aun excluye lo que es distinto, eso fue lo que despertó mi interés en ser escritor y documentalista en una primera instancia, y sin escaparme del tópico, la idea de crear el documental, era desmitificar el prejuicio que existe hacia la comunidad trans. Y si me preguntas sobre estigmas, es claro: no importa cuánto puedas subir en la comunidad, porque siempre serás “la persona que se prostituye y se droga” si a esto le sumas la peyorativa de la masa mediática, me pregunté ¿porque no hacer algo desde dentro, y así ayudar a romper con los prejuicios?”.

La película – documental es reveladora, al detenerse en fragmentos tan cotidianos. El relato de una historia familiar religiosa, sin duda, marca la niñez tanto de Claudia, como del director. “Es paradójico que para ambos la religión haya sido un factor tan presente. Yo por mi parte fui criado en un colegio católico, donde no tuve acceso a saber de identidad de género o personas LGBTI, hasta que salí a la universidad; el catolicismo de por sí, te encierra en una burbuja. Siento que en cierta forma, me habían ocultado un mundo.

En el caso de Claudia sufrió una dicotomía enorme, era muy creyente, de semblante católico, en el colegio la virgen maría era un icono muy presente, los profesores la quitaban de los juegos de las niñas para dejarla junto a los hombres. Es el momento en que ella nota que estaba siendo forzada a tener tres mundos en su interior” ­–además agrega- “Todo esto hace un eco en mí, sobre todo cuando abres tu mundo a otras experiencias, te das cuenta que los agentes religiosos te han inculcado el miedo y la culpa, haciéndote una persona ignorante para lo que se te viene encima. Culpa hacia la comunidad, culpa por no formar una familia, finalmente redundaba en la culpa. Es el momento en que empiezas a cuestionar los conceptos anticuados, también empiezas a creer que no todo es tan malo como te lo enseñaron”

 

Pueblo chico, infierno grande

La conmovedora identidad y desprejuiciada mirada con la que Claudia logra enfrentar a la sociedad contemporánea, nos muestra su reconstrucción al visitar los pasillos de la biblioteca en medio de su búsqueda de identidad, entre libros de psicología médica, mientras realizaba sus estudios para convertirse en matrona “En ese momento fui feliz, pues descubrí que era lo que me estaba pasando” comenta Ancapan en el documental.

El relato narrado en tiempo presente, es lo que lo confiere una sensibilidad precisa y quirúrgica, pues no hay ningún tiempo ni espacio, pese a que las escenas transcurren de manera rápida. La arquitectura de ciertos relatos parecen aun congelados en el tiempo, es como ese fresco que no necesita avanzar ni atrás ni hacia adelante, pues es la misma narración lo que nos invita a encontrar sus quiebres para ir contando su mundo. Francisco abre la posibilidad de conectar en el documental con sintonía, junto a la experiencia de la protagonista. La analogía se puede pensar por el uso compartido de esos imaginarios locales, por esos rituales que, cuando se vuelven extremos, son una pesadilla.

Claudia Ancapán, sabe de condensaciones de violencia, tampoco es ajena a las desigualdades del sistema, pero también es clara en asumir que tras cada gran logro de su vida existe una fuerza interior que la impulsa. Sin duda, la urgencia de descomponer su vida, lo humano y la voracidad que esconden ciertos personajes que anidan odio en su interior, no es menor. “Si tenemos que hablar de prejuicios, Claudia en el último año de su carrera sufrió una golpiza brutal solo por ser trans. Tras volver a casa, previo a esta semana de fiesta de la comunidad, un grupo de neonazis la aborda para golpearla y arrancarle todos los dientes, no conforme con eso, la violan para dejarla en un descampado sin ropa” Son minutos en que la protagonista viaja por momentos inestables, pero la capacidad de sobrevivencia que muestra Claudia, es de alguien que se aferra a la vida con todo su corazón. Es así como da con los culpables, al encontrarse frente a frente con uno de ellos en plena avenida.

Es parte de lo que 65 minutos despliegan, tanto en potencia dramática como en estado resiliente

“Con el documental narramos su historia contada través de sus ojos y de sus palabras; porque también hay que ser certeros en asumir que yo hago las preguntas, monto la película en un orden cronológico, pero es Claudia la que está un 99,9% en pantalla. Apuntamos a la explotación que se genera en otros lados y comenzamos a convertirlo en un tema educativo. Podría haber tomado este documental de distintas maneras, primero Claudia como cantante, Claudia como matrona, Claudia originaria de un pueblo indígena chileno o -del punto de vista que me gustó tomarlo- desde el día a día en la vida de Claudia, en su casa, tomándose un café, lavando la loza, cosas cotidianas. Creo que buscaba que cualquier persona que tuviese algún prejuicio, se pudiese ver reflejado en ella. La línea que toma la película, es decir, sin adornos, las personas trans y los homosexuales no son tan distintos como nos quieren mostrar

Todo esto hace que nos reconstruyamos y nos amarremos el delgado hilo que nos une a ella y sus antepasados. Pues la obra trabaja con un relato y una imagen narrativa que muestra más de lo que dice, escenas en las que pasan muchas más cosas de las que se ven, es lo que hace que el documental se torne atrapante.

El universo que movió la luna

Francisco es enfático en hablar de sus nexos con Susana Díaz, como profesora guía (Hardcore la revolución inconclusa, Supersordo, Ellas no!) y cuanto incide su experiencia en la profundidad de su trabajo: “Susana (Díaz) como mi profesora guía, me mostro una variante totalmente alternativa al cine documental, que la academia nos muestra generalmente. La gama se extiende desde “Pink Flamingo” a películas LGBT, pero también ligadas hacia lo “bizarro”. Un año después me lanzo con mi documental y calza perfecto, mientras que ella estaba trabajando en un proyecto junto a Irina Gallardo.  Es cuando todo comienza a ser real.

Susana me apoya de una manera comprometida en el tema guion y como plantear la idea. Sentí que tenía bastantes falencias, pues yo salgo del instituto con un conocimiento fundamentalmente técnico, ya sea sonido, cámaras, cuadros, etc. Por lo que su participación fue vital para poder realizarlo”

Claudia Ancapán – Documental Claudia tocada por la luna.

 

  La faceta activista del personaje, lejos de decir poco de sí misma, nos despeja todas las dudas de que es una cinta honesta. Ese abismo que da miedo, pero también sube la adrenalina al saber que estos mundos internos salen a la vista en cualquiera de las pequeñas situaciones cotidianas. Finalmente reconocemos la complicidad de director y documentada, para tratar la puesta en escena, la confianza metafórica, para referirse y acompañar a Claudia en su transición.

“Claudia es una persona que se ríe de su propia desgracia, recordemos que ella es matrona con un anhelo de vocación publica bastante grande fue segregada de su trabajo. Puedes tratar temas de discriminación, faltas de respeto y muchas cosas que ha debido soportar. Y si bien lo pones en un contexto, cuando lo conversas con ella, resulta muy cómico no deja de tener una especie de carga. Si tuviera que hablar desde mi punto de vista, ella es una mujer muy empoderada de sus ideas y a donde quiere llevarlas también. Entonces quedarnos en ese documental de “la pobre mujer que ha sufrido” era muy difícil y tampoco lo queríamos, pues ella se instruye, lee mucho y todo tiene que ver con una palabra que es: sobrevivencia. Ella vio en el sur como sus amigas morían por el VIH/SIDA por el hecho de no saber, no estudiar, y en este intento de escape ella decide probar otras cosas. Se gana una beca indígena, puede entrar a estudiar, también escapando de lo que el destino le tenía preparado. Finalmente es una sobreviviente de su propia historia. Y tiene que ver con esta fuerza interna de poder tomar decisiones, salir del sur, escapar de la violencia. Muchas veces se vio con el discurso de sus amigas trans que le recalcaban tienes que salir de aquí, tienes aptitudes, eres buena en matemáticas, tienes que hacer más. No vengas donde estamos nosotras, porque terminaras muerta y dentro de otras motivaciones están sus compañeras y todo lo que le dijeron. Ella comenta: “yo le debo la vida a ellas, muchas están muertas en el día de hoy”.

No sabemos a ciencia cierta cuál será el grado de transformación en el espectador, si hay algo interno que se pueda remover y se cuestione mientras mira la película. ¿Cómo asumir y fijar que el documental dirá algo al espectador para su comportamiento vital? Creo que sin caer en la pretensión lo logra, sobre todo si pensamos que en Santiago aun te enseñan una sexualidad a modo de prevención sobre enfermedades, pero todo llevado a un ámbito heterosexual.

“Creo que cuando la niñez toma la decisión del suicidio, es el claro reflejo que estamos viviendo una línea, pero a la vez estamos ignorando las otras, que como buenos paralelos, no se tocan. Un punto importante para la exhibición del documental, fue la invitación que extendimos a la Fundación OTD y que muchos niños trans pudieron ver a través de Claudia que finalmente y pese a la adversidad, hay una esperanza y un motivo para seguir adelante. Poder llegar a esa niñez trans que se encuentra al margen, en un estado muchas veces de abandono, creo que es muy importante. Tan importante como que profesores puedan llevar una película de esta temática a los colegios como inclusión, pero claro, puedo hablar por mí. A mí solo me llevaban películas del padre hurtado y de la virgen maría, todo el resto caía en una ilegalidad cuando eras menor.”

Si nos quedara espacio para mencionar una última cuestión, tendríamos que hablar sobre la importante respuesta que ha tenido la cinta desde el Festival Andalesgai (2017) en Sevilla, España, pasando por: Festival contra todas las voces (abril 2018) de México, galardonada con el premio en categoría mujeres; Festival de cine chileno (Fecich 2018) Quilpué, Chile; “La respuesta en España fue muy positiva, pese a que no pudimos estar ahí por conceptos económicos, es así. luego en Fecich fue a teatro lleno y nos sentimos muy a gusto, el publico de tercera edad que asistió, encontró el tema de una valentía absoluta, sobretodo lo que ha vivido y vivirá Claudia. Y ahí hay un punto personal que quiero destacar, creo que la gente que viene por curiosidad o desconoce el tema, termina empatizando con estas realidades, tanto Claudia como yo, somos ávidos a responder preguntas, por lo cual estuvimos cerca de una hora en el conversatorio y una hora después fuera del lugar. Existe un interés por verla en donde se estaba exhibiendo, hasta llegar a México, aquí quedamos seleccionados en la categoría mujeres, pudiendo quedar en muchas otras. Creemos mucho en que tanto Claudia que se involucró, nuestro pequeño equipo técnico que contamos y yo hicimos un trabajo con todo nuestro corazón, y eso se ve reflejado en pantalla”.

Festival Construir Cine, Argentina (Mayo2018) premio al merito por mostrar las dificultades de las personas no binarias en el acceso al trabajo; Pre-estreno en Chile en Ciclo Figuras y formas disidentes en Sala Enrique Sazie de Universidad de Chile; OTD exhibición y conversatorio junto a jóvenes trans. El estreno del documental en Amor Festival internacional de cine LGBT+, de Chile ganando el premio de DIRAC – Asterisco y en  OUTFESTPERÚ Festival de Cine Gay, Lésbico, Trans, Bi,  ganadora en la categoría documental del festival.

Lo cierto es que acá no hay una poesía conflictiva, pero si angustias identificables para cualquier ser humano, claro que para lograr eso tenemos que colocarnos en el plano que el documental debe ser tan personal como lo que quiere transmitir. En este intento de transmitir la vida como matrona de Claudia Ancapán, su impronta y sus deseos de aprender es un rasgo sustancial que ayuda al espectáculo. Estoica y rígida, pero también frágil a punto de quebrarse, es cuando se vuelve fuerte, cuando se muestran tan débiles como yo o como tú. Sin duda, acercarnos a sus injustificados despidos, que todos tenemos en claro que fueron por discriminación, nos hacen parte de estos estados anímicos que nos van susurrando al oído, una y otra vez, que más que teorizar acerca de esos grandes “problemas del ser humano” es mejor llorar una lagrima y ponernos de pie porque mañana la vida continua.

 

 

 

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Ben

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